Receta de buñuelos de Cuaresma caseros, un dulce de la repostería tradicional tan irresistible que es imposible comer solo uno
Queridos lectores y lectoras, hoy quiero compartiros una maravilla de nuestro recetario español: los Buñuelos de Cuaresma, uno de esos dulces tradicionales que anuncian la llegada de Semana Santa. Pequeños, dorados y esponjosos, se preparan con una masa sencilla que al freírse se convierte en bocados ligeros e irresistibles. Una receta clásica de nuestra repostería que cuando veáis lo fácil que es de preparar os preguntaréis por qué no lo habéis descubierto hasta ahora.

Cuando llega la Cuaresma, las panaderías y pastelerías se llenan de buñuelos recién hechos a los que es imposible resistirse. La verdad es que nunca me había animado a prepararlos en casa… ¡hasta ahora! Y después de ver lo fáciles que son de hacer, tengo claro que repetiremos seguro. En casa han volado: entre peques y mayores, es imposible entrar en la cocina y no acabar comiendo uno… o dos.
El secreto está en la masa
Aunque parezca mentira, estas pequeñas bolitas de nube son facilísimas de hacer: apenas hay que mezclar todos los ingredientes al tuntún (sin orden ni nada) en un bol, freir y rebozar en azúcar. ¡Así de fácil! No hay misterios ni trucos, es una receta apta para todos los niveles de cocinillas.
De hecho, en esta ocasión mi ya-no-tan-pequeño-bollito con sus tres añitos y medio volvió a ponerse su delantal de chef y fue mi ayudante en la cocina. Me encanta tenerle a mi lado mientras cocinamos: cada vez que entro en la cocina se sube a su taburete (o directamente a la encimera) para ver qué estoy haciendo y aprender conmigo. Así fue como yo aprendí de mi madre, y es precisamente esa la cocina que quiero enseñarles a mis hijos: la cocina casera, hecha con cariño.
Un dulce con mucha historia
Como sabéis, me encanta conocer el origen de nuestros dulces más clásicos, así que a continuación os cuento un poquillo por si sois curiosones como yo…
Los buñuelos son uno de los dulces fritos más antiguos de la repostería tradicional española. Su origen se remonta a la época de Al-Ándalus, cuando la cocina árabe introdujo en la península diferentes masas fritas elaboradas con harina, agua y miel. Con el paso del tiempo estas preparaciones se fueron adaptando a los ingredientes locales y a las costumbres de cada región, dando lugar a muchas de las versiones de buñuelos que hoy conocemos.
Con la tradición cristiana de la Cuaresma, este tipo de dulces fritos se popularizó especialmente durante las semanas previas a la Semana Santa. Durante este periodo era habitual evitar la carne en determinados días, por lo que las recetas sencillas hechas con harina, huevos y azúcar se convirtieron en protagonistas de muchas cocinas, y así nacieron los buñuelos de Cuaresma.
Por último, deciros que esta receta me la enseñó mi querida vecina Maria Pilar. Un día nos sorprendió en el pasillo de la comunidad repartiendo bunyols recién hechos entre los vecinos. Son esos pequeños gestos los que hacen comunidad y que, por desgracia, cada vez se ven menos. Por eso me hace especial ilusión compartir esta receta aquí. ¡Muchísimas gracias, Maria Pilar!
Y así, entre recuerdos de mi infancia, ayudantes de cocina mini-chef y vecinas generosas, ¡ahí va la receta de buñuelos de Cuaresma caseros! Preparad el delantal y no me culpéis por coger algún quilillo de más, porque estos buñuelos vuelan en cuanto salen de la sartén.
Ingredientes
- 400 gr harina
- 1 cda levadura (tipo Royal)
- 3 huevos ecológicos
- 300 cc leche (entera) ecológica
- 200 gr azúcar
- 1 vasito anís
- Ralladura de 1 limón
- Aceite de girasol (para freír)
- NOTA: con estas cantidades salen muchíiiiisimos buñuelos (unos 60 depende del tamaño), podéis reducir las cantidades a la mitad y aún así tendréis una buena cantidad
Pasos
- Verter todos los ingredientes en un bol, y con unas varillas manuales o espátula mezclar hasta que quede una masa homogénea (debe quedar fluida, pero no líquida).
- Calentar el aceite en una sartén mediana, con la ayuda de una cuchara verter bolitas de masa en el aceite bien caliente. Cuando esté dorado por un lado, darle la vuelta para que termine de dorarse por el otro (se fríen bastante rápido, en apenas 2-3 minutos ya están).
- Tras freir, colocarlos sobre un papel de cocina absorvente. Pasarlos a un bol grande, y rebozarlos con azúcar.
- Resultado: unos 60 buñuelos (depende del tamaño)
- Fuente: recetario de mi vecina M. Pilar
- ¡A disfrutar!

Ohhh.. Que delicia de buñuelos!! Exquisita receta!! 😋💕💕
Muchísimas gracias!!!!! Anímate a prepararlos y me cuentas ♥️😋👌