Receta para preparar una maravillosa tarta de cuajada: ligera, suave y cremosa, ¡y además súper fácil de elaborar!
Queridos lectores y lectoras, hoy vuelvo a sorprenderos con otra delicia de nuestro maravilloso recetario español, se trata de una tarta de cuajada. Esta tarta, a medias entre flan – pudding, es todo lo que se le puede pedir a un postre: ligera, suave y con una textura cremosa que enamora desde el primer bocado. Lo mejor de todo es que, además de deliciosa, ¡es increíblemente fácil de preparar! Sin duda, se convertirá en uno de vuestros postres favoritos.

Esta tarta además es muy customizable y se pueden emplear distintos aromatizantes para darle sabores y matices distintos. Por ejemplo, se puede añadir café soluble, chocolate, frutos secos,… En caso de utilizar aromatizantes líquidos o en polvo se deben añadir al calentar la leche por primera vez; y si utilizáis frutos secos primero hay que triturarlos, y luego añadirlos al unir las dos mezclas.
La receta veréis que va sobre un fondo de caramelo (por eso os decía al principio que no es una tarta al uso, sino casi un flan / pudding), que podéis tanto hacer vosotros como comprar ya hecho. La receta original indica 200 ml de caramelo, que me pareció mucho para hacerlo yo en casa, así que decidí acercarme al súper a comprar uno ya hecho.
Primero, aviso a navegantes, a la hora de desmoldar la tarta dándole la vuelta debéis ir con cuidado y hacerlo sobre la pica de la cocina, de lo contrario vuestras encimeras y suelos corren el riesgo de terminar pringadísimas de caramelo. Segundo, para las cantidades de tarta que sale 200 ml de caramelo queda a mi gusto algo excesivo, con 100-150 ml (al gusto) debería ser más que suficiente.
Unos apuntes respecto la elaboración de la tarta. La mezcla se debería trabajar al baño María, pero también podéis ponerla a fuego mínimo en el fogón más pequeño que tengáis en casa. Para saber cuándo está hecha los 15 minutos que se indican es simplemente eso: una indicación. Lo importante es que la mezcla espese y adquiera una consistencia similar a las natillas. Dicho esto, os diré que pasados 25 minutos de cocción a fuego mínimo mi mezcla sí que espesó, pero no quedó tan con consistencia «natillosa» y decidí no arriesgarme a tenerla más rato al fuego y la saqué.
¿Y el molde? yo utilicé un molde de clip desmontable de 24 cm, sin engrasar las paredes con mantequilla ni cubrir con papel vegetal. Tras reposar una noche en la nevera, se retiran las paredes del molde y se le da la vuelta como si de una tortilla se tratara. Ojo al utilizar un molde de clip desmontable porque no siempre cierran herméticamente los laterales, así que mejor dejarlo sobre un plato plano para evitar que posibles fugas de caremelo manchen la nevera.
También podéis utilizar otros moldes que tengáis por casa, se me ocurre por ejemplo el clásico de tarta (que no desmolda), uno rectangular, una flanera,… La verdad es que como os decía… ¡la tarta desmolda divinamente! Así se corren menos riesgos de que se rompa.
Por último, deciros que la receta es otra de las delicias del libro «Las recetas de los postres y dulces del Convento», de Sor Myryam de Nazaret, otra maravilla de las monjas clarisas del Monasterio de Nuestra Señora de Bretonera. Al parecer, esta es la receta preferida en las fiestas del monasterio, y la verdad sea dicha… ¡se ha convertido también en una de nuestras favoritas en casa!
Ingredientes
- 500 ml leche ecológica
- 500 ml nata líquida ecológica
- 1 cda sopera leche en polvo (yo lo omití)
- 250 gr azúcar (yo utilicé 200 gr, ¡de sobra!)
- 2 huevos ecológicos
- 2 sobres de cuajada (24 gr)
- 200 ml caramelo líquido (con 100-150 ml debería ser suficiente)
Pasos
- Poner 150 ml leche + nata + azúcar al fuego en una cazuela mediana hasta que empiece a calentarse.
- En un bol, mezclar la leche en polvo + sobres cuajada + huevos + 350 ml leche. Cuando la mezcla anterior esté caliente, retirarla del fuego y añadirle la segunda mezcla.
- Remover con las varillas manuales, y ponerlo al baño María o a fuego mínimo, removiendo continuamente durante unos 15 minutos hasta que la mezcla adquiera un espesor similar a las natillas (los 15 minutos son orientativos, lo importante es la consistencia de la mezcla).
- Poner la base de caramelo en el molde elegido y verter la crema de cuajada sobre el mismo. Dejar templar a temperatura ambiente, y cuando haya perdido el calor cubrirlo con papel film (no es necesario que toque la superficie) y dejarlo toda una noche en la nevera.
- Al desmoldar, darle la vuelta sobre un plato (como si fuera una tortilla). Servir fría.
- Resultado: 8 porciones
- Fuente: libro «Las recetas de los postres y dulces del Convento», de Sor Myryam de Nazaret
- ¡A disfrutar!

Me encanta esta tarta!! Tan ligera y deliciosa!! 😋💕💕
Muchísimas gracias!!! Te animo a probarla y me cuentas, verás que queda genial y se prepara en un pispás