Galletas

Bizcochos de soletilla

Receta clásica de soletillas caseras, ideales tanto solas como para utilizar en otros postres (¡sin lactosa!)

Queridos lectores y lectoras, hoy quiero compartir con vosotros otra receta de Julia Child y su magnífico libro El arte de la cocina francesa. La receta viene con el título original de «biscuits à la cuiller», pero no dejan de ser las clásicas soletillas que todos conocemos.

Bizcochos de soletilla
Bizcochos de soletilla

Sobre este postre, antes de daros unos consejos que deberíais seguir para que os queden bien, me gustaría explicaros parte de su historia, que sabéis que es algo que me encanta. Al parecer los biscuits à la cuiller forman parte de los petits gateaux secs más antiguos en la repostería francesa, y antes de que se inventaran los moldes tubulares se extendían sobre la bandeja de horno con una cuchara, y de ahí su nombre francés.

Las soletillas caseras, una vez las probéis, veréis que no tienen nada que ver con las industriales (aunque esto es así en cualquier dulce que se prepare en casa…). Prepararlas, como comprobaréis a continuación, no es difícil ni por los pasos ni por la lista de ingredientes, si bien hay que dominar ciertas técnicas y no hacerlas con prisa.

Lo primero es batir las yemas con el azúcar hasta que tengan un amarillo pálido, lo que se conoce como punto de cinta y las yemas no queden granulosas. Para ello, hay que añadir el azúcar a las yemas poco a poco mientras se baten con unas varillas eléctricas o el accesorio para montar de KitchenAid, unos 2-3 minutos. El nombre de punto de cinta viene de que cuando se levante el batidor, la masa cae formando una cinta que se disuelve al tocar la superficie. Es importante saber que una vez conseguido, no hay que batir más, de lo contrario conseguiríamos una masa granulosa.

El siguiente paso es montar las claras a punto de nieve, este paso lo he explicado en varias ocasiones y es el más fácil, simplemente hay que batir las claras con unas varillas eléctricas o el accesorio para montar de KitchenAid a máxima velocidad hasta que formen picos, y cuando empiece a subir añadir el azúcar para darle más brillo.

Siguiente paso, hay que añadir parte de claras y parte de harina a la mezcla de yemas, siempre con una espátula, añadiendo poca cantidad en cada tanda, con movimientos envolventes aunque no queden totalmente incorporados los distintos ingredientes, ya que lo importante es que no se bajen las claras (en realidad este proceso no debería durar más de 1 minuto).

Y, por último, el horneado, a 200º a altura media en el horno. Los bizcochos están cuando se han dorado ligeramente por debajo de la capa de azúcar glas, quedan algo crujientes por fuera y tiernas por dentro. Si no están suficiente rato en el horno al enfriarse quedan muy blandos, y por el contrario si nos pasamos quedan secos.

Dicho todo esto… ¡que no cunda el pánico! ¿Habéis visto que con estos pequeños consejos es fácil, no?

Ingredientes

  • Para la mezcla de yemas:
  • 1/2 taza azúcar
  • 3 yemas huevo ecológico
  • 1 cdta extracto de vainilla
  • Para las claras:
  • 3 claras de huevo ecológico
  • Pizca de sal
  • 1 cda azúcar
  • Para finalizar:
  • 1/2 taza harina tamizada
  • Azúcar glas

Pasos

  1. Precalentar el horno a 200º
  2. Batir lentamente el azúcar + yemas con unas varillas eléctricas o la KitchenAid (accesorio para montar), añadiendo poco a poco el azúcar, unos 2-3 minutos hasta conseguir el punto de cinta, coja un tono amarillo pálido y quede espeso.
  3. Montar las claras a punto de nieve, hasta que formen suaves picos, espolvorear con el azúcar y seguir batiendo hasta que tenga más consistencia.
  4. Pasar 1/4 parte de las claras a la mezcla de yemas, añadir 1/4 parte de la harina, e incorporarlos con sumo cuidado, mediante movimientos envolventes con una espátula. Repetir con 1/3 de las claras y de la harina sobrante; y luego con la 1/2 de las claras y la harina; y por último incorporar el resto. Debe quedar una masa ligera e hinchada, no importa que no estén los ingredientes totalmente incorporados.
  5. Introducir la masa en una manga pastelera, cubrir la bandeja de horno con papel vegetal, y dibujar con la manga líneas de masa de 10×3 cm, separadas 2 cm la una de la otra.
  6. Espolvorear con azúcar glas hasta formar una capa de 1 mm.
  7. Hornear a 200º durante unos 20 minutos (en mi horno, muy potente… bastaron con 10). Al retirarlas del horno, con una espátula o un tenedor separarlas del papel vegetal y colocarlas sobre una rejilla hasta que terminen de enfriarse.
  • Resultado: unas 20 soletillas (depende del tamaño)
  • Fuente: libro El Arte de la Cocina Francesa de Julia Child
  • ¡A disfrutar!

1 pensamiento sobre “Bizcochos de soletilla”

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