Bizcochos y pasteles

Bundt cake de arándanos

Súper receta de Bundt cake con arándanos: saludable, riquísima y muy fácil de preparar

Técnicamente, el título sería «de arándanos y buttermilk», pero el ingrediente principal y distintivo de este magnífico Bundt son los arándanos. Qué buenos están… ¡y qué sanos son! Pero como este es un blog de repostería y no de nutrición, no os hablaré de las propiedades de los arándanos sino que os describiré este pastel: con mucha (mucha) fruta (como a mí me gusta), esponjoso y firme a la vez, con un toque a yogur por el buttermilk,… lástima que se acabó muy rápido en casa (no duró ni dos días…), porque lo tomaría siempre en mis meriendas con una buena taza de té calentito.

Bundt cake de arándanos
Bundt cake de arándanos

Sé que los arándanos frescos son caros, de hecho yo más de una vez me he lanzado a comprar los congelados que venden en Mercadona, pero al probar esta receta preparada con arándanos frescos os aseguro que vale la pena la diferencia de precio. Eso sí, no los puedes tener siempre en casa por si los necesitas urgentemente para alguna receta, pero bueno tendréis que planificar mejor vuestros planes reposteros si queréis hacer este pastel con arándanos frescos.

Esta receta es de la web de Maria Lunarillos (aquí el link), que es una página que vende un montón de artículos de repostería (moldes de todos tipos, cortadores,…), para mí es un vicio entrar a esa web a mirar y remirar, me pasa el tiempo volando. Lo que yo no sabía es que también tenían recetas, y la verdad es que visto el éxito de esta primera, seguro que volveré a preparar alguna suya.

El molde que he utilizado es el de Crown Pan de Nordic Ware, que es de 10 tazas, y ha quedado perfecto de cantidad.

Seguro que a estas alturas ya sabéis qué son los Bundt cakes y conocéis todos los trucos para que os salgan perfectos, pero si necesitáis algún recordatorio aquí lo tenéis.

Hechas las presentaciones, aquí tenéis la receta:

Ingredientes:

  • PARA EL BIZCOCHO:
  • 375 gr harina
  • 2’5 cdtas levadura
  • 1’25 cdtas sal
  • 225 gr mantequilla ecológica a temperatura ambiente
  • 280 gr azúcar
  • 60 ml aceite de girasol
  • 4 huevos ecológicos grandes
  • 1 cdta extracto de vainilla
  • 180 ml buttermilk (o 180 ml leche ecológica + 1 cda zumo de limón)
  • 250 gr arándanos
  • 2 cdas adicionales de harina
  • PARA EL GLASEADO:
  • 200 gr azúcar glas
  • 3-4 cdas leche ecológica

Pasos:

Si no tenéis buttermilk, como es mi caso, es lo primero que se tiene que preparar. Para ello, poner la leche en un vaso y añadir una cucharada de zumo de limón, a continuación remover y dejarlo reposar una hora, veréis que la leche se cortará y hay que removerla un poco antes de utilizarla en el Bundt.

Luego preparar los arándanos rebozándolos en las dos cucharadas de harina, y espolvorearlos bien para quitar el exceso (ello evitará que se hundan en el Bundt).

Precalentar el horno a 165º

Utilizar un colador, tamizar la harina + levadura, y reservar.

Con la ayuda de unas varillas eléctricas o la KitchenAid (velocidad media-alta), batir bien la mantequilla + azúcar + sal hasta que aumenten de volumen y quede una mezcla bien cremosa con un color blancuzco.

Bajar la velocidad (media), e incorporar el aceite con un chorrito muy fino.

A continuación, ir añadiendo los huevos uno a uno, hasta que el anterior no esté totalmente incorporado a la masa no añadir el siguiente.

Luego añadir el extracto de vainilla y el buttermilk (o leche con limón), y por último bajar la velocidad (media-baja) e ir incorporando la mezcla de harina, cucharada a cucharada para permitir que se vaya integrando bien a la masa.

Engrasar el molde de Bundt (con mantequilla si es de Nordic Ware), verter un tercio de la masa, a continuación la mitad de los arándanos, otro tercio de la masa, el resto de arándanos y finalmente el resto de la masa. Aplanarlo bien con una espátula, y hornear durante 60-70 minutos o hasta que el pincharlo con un palillo salga limpio.

Al sacarlo del horno, dejarlo un par de minutos sobre la bandeja caliente, luego pasarlo a la rendija y 10 minutos después se podrá desmoldar dándole la vuelta con cuidado y con firmeza a la vez.

Cuando el bizcocho esté totalmente frío se puede empezar a hacer el glaseado, que es muy fácil. Para ello, en un bol tamizar el azúcar glas y añadir las cucharadas de leche, una a una, mezclando con un tenedor o una cuchara, hasta que quede una mezcla fluida que se pueda verter bien sobre el pastel pero que no sea demasiado líquida.

Salen 8 porciones

¡A disfrutar!

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