Guarniciones y acompañamientos

Gratin dauphinois

Receta francesa para preparar un espectacular gratinado de patatas y queso, ¡buenísimo!

Como sabréis, soy una gran aficionada a las patatas y a los acompañamientos de patatas. Anteriormente ya he compartido con vosotros bastantes recetas con este tubérculo como principal ingrediente, por ejemplo las patatas al horno picantes y especiadas, las patatas panaderas o las pommes Anna, pero estas patatas al gratín con leche, queso y un punto de ajo os aseguro que son mis favoritas.

Gratin dauphinois
Gratin dauphinois

Existen múltiples versiones de este gratin dauphinois, pero entre todas las versiones Julia Child incluye esta versión en su libro de El arte de la cocina francesa. Respecto el queso, hay desacuerdo de si se añade o no, yo para hacerlo un poco más light lo omití, pero os indicaré igualmente las cantidades por si os apetece y en caso de no poner queso se recomienda añadir dos cucharadas de mantequilla.

La receta en sí no es nada difícil de preparar, sobre todo teniendo en cuenta lo deliciosa que queda, ¡totalmente recomendable!

Aquí tenéis la receta, ojo no pilléis un empacho ya que son un vicio estas patatas 😉

Ingredientes:

  • 1 kg patatas «para hervir»
  • 1/2 diente de ajo sin pelar
  • 4 cdas mantequilla ecológica
  • 1 cdta sal
  • 1/8 cdta pimienta
  • 115 gr gruyer o emmental, rallado
  • 1 taza leche ecológica hirviendo

Pasos:

Precalentar el horno a 215º

Pelar las patatas y cortarlas a rodajas de unos 3 mm de grosor, bien finas, y ponerlas en un recipiente con agua fría mientras no las vayamos a utilizar. Una vez estemos listos, escurrirlas y secarlas bien con un paño de cocina.

Frotar una fuente de uns 24 cm de diámetro con el diente de ajo y 1 cda de mantequilla. Repartir la mitad de las patatas por el fondo de la fuente de manera uniforme, espolvorearlas con la mitad de la sal + pimienta + queso + mantequilla, colocar el resto de las patatas encima y repetir el proceso de espolvorear con sal + pimienta + queso + mantequilla.

Verter encima la taza de leche hirviendo, poner la fuente al fuego y cuando rompa a hervir al horno (yo omití este paso y lo puse directo al horno). Hornearlo unos 20-30 minutos (puede que las patatas necesiten un poco más), hasta que estén tiernas y hayan absorbido parte de la leche, quede una especie de crema y se hayan dorado las patatas de encima.

En el caso de que no sean para comer al momento, interrumpir la cocción antes de que se haya evaporado toda la leche, reservar sin tapar y antes de servir echar 2 cucharadas de mantequilla y hornearlas durante 5-10 minutos a 220º para acabar de cocinarlas.

Salen 6 porciones

¡A disfrutar!

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